La gestión ambiental se basa en principios en los que se encuentra un sustento para las actividades desarrolladas por actores comprometidos con la gestión y el uso sostenible de los recursos naturales. Estos principios son las directrices básicas de solicitud globales, cuyos procesos están orientados de acuerdo con la política ambiental nacional.
En los últimos años, el interés de la gente por las cuestiones ambientales ha aumentado en todos los niveles. En un principio fue la preocupación de un pequeño número de grupos ambientalistas, pero esto ya no es solo un asunto de los grupos minoritarios, sino que todos los países están comenzando a darse cuenta del daño al medio ambiente y la necesidad de tomar medidas al respecto; Es una tendencia, como la Demanda social, la tendencia a que las empresas o entidades territoriales con buen desempeño ambiental obtengan preferencialmente recursos económicos y financieros. Esta tendencia se intensificará a medida que la comunidad observe una proporción creciente de la degradación ambiental actual.

Por tanto, la gestión ambiental parece ser una herramienta de expresión clara entre todos los procesos que buscan una solución integral a los problemas ambientales.
La gestión ambiental ha venido sonando desde principios de los años setenta, debido a situaciones que ya hemos mencionado en este blog, como un aumento excesivo de la población mundial, los derrames de petróleo y las emisiones de dióxido de carbono (situaciones como principales amenazas para el equilibrio de la naturaleza en ese momento). En la década de 1980, la visión del problema se expande y comienza la discusión del efecto invernadero, la contaminación en los océanos, la deforestación, la pérdida de la biodiversidad, la lluvia ácida, reducción de la capa de ozono por el uso de los CFC´s, los residuos peligrosos, la pérdida de hábitats, la contaminación del agua superficial y Agua subterránea, la disponibilidad de agua dulce, crisis energética, la perdida del suelo y desertificación.

Debido a todo el desarrollo adicional, se logra que el hombre entienda que todas las actividades económicas, sociales y culturales cambian el ecosistema, y es necesario convertir la calidad e intensidad de estas relaciones. En este contexto, aparece la gestión ambiental con mayor poder, como la herramienta que busca el equilibrio entre la demanda de recursos naturales con la capacidad del planeta, es aquí donde asume el papel de elemento básico en la investigación de la sostenibilidad, Su principal objetivo es facilitar las actividades antropogénicas con el medio ambiente, a través de instrumentos que estimulan esta tarea, esto implica un cambio de paradigma en términos de comportamiento humano con la naturaleza debido a la situación actual de la degradación de esta.
Por gestión se entiende un proceso que comprende funciones y actividades organizadas que los actores deben llevar a cabo con el fin de lograr los objetivos planteados. El proceso de gestión se considera integrado y cíclico basado en las tareas de planificar, ejecutar, verificar y retroalimentar, esto representa un proceso consecuente, sistémico, basado en el mejoramiento continuo, en principio es una herramienta administrativa de ingeniería.

La planificación representa el núcleo de la gestión, ya que implica realizar actividades cuyo resultado es el logro de objetivos y metas mediante la formulación de los planes, programas y proyectos requeridos para ello.

La función de ejecución se encarga de realizar lo planificado y las funciones de verificación y retroalimentación comprueban el logro o no de los resultados previstos, y propone las mejoras necesarias para garantizar la máxima armonía posible entre lo planificado y lo ejecutado.
Por lo tanto, se puede definir la Gestión Ambiental como una herramienta conformada por un conjunto de acciones tendientes al uso, conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y del medio ambiente en general, que permite establecer y emplear diferentes instrumentos con el fin de prevenir, compensar y controlar las actividades antrópicas causantes de impactos negativos al ambiente.
Para Esperanza González-Mahecha (especialista en Energía y Cambio Climático, actualmente trabaja en la División de Cambio Climático del BID en Washington D.C.) la Gestión Ambiental es “un proceso técnico-administrativo, financiero y político, por medio del cual las autoridades encargadas organizan un conjunto de recursos de diversa índole, que tienen como finalidad la protección, manejo, y preservación del ambiente y de los recursos naturales renovables, en un territorio específico”.
Este campo de las ciencias ambientales está basado en procesos de concertación política entre los ciudadanos y las organizaciones e instituciones sociales, fundamentados en lo técnico, lo que hace posible una administración participativa por parte de los actores sociales, de las diferentes

situaciones ambientales presentes en los niveles territoriales y empresariales; para ello se debe contar con bases que permitan crear los espacios y conocer y usar la gran variedad de instrumentos de Gestión que hagan posible alcanzar un equilibrio entre las actividades del hombre y el medio ambiente, obedeciendo el principio de la sostenibilidad; entre estos instrumentos se pueden mencionar algunos como son los normativos, de planeación, técnicos, económicos, etc.
Actualmente la introducción de la gestión ambiental se ha llevado a cabo en todo tipo de actividades humanas. Por ejemplo, la agricultura está dando un giro hacia sistemas de producción más respetuosos con el ambiente (lo que se conoce como agricultura ecológica) en la que se reduce el empleo de sustancias potencialmente contaminantes, como algunos abonos y plaguicidas.
El tema ganó tanta fuerza en los últimos años, que muchos movimientos ambientalistas asumieron el protagonismo en el campo político haciendo que el Estado tomara nuevas funciones en torno a la problemática planteada; no obstante, aún se presentan muchos inconvenientes en la aplicación de esta herramienta en muchos países del mundo. En el caso colombiano, el Ministerio de Ambiente señala que uno de los problemas más importantes en la Gestión Pública (incluyendo la gestión ambiental) es que las decisiones de planeación no se han podido desligar de la etapa de Gestión operacional, lo que hace que el proceso de gestión sea incompleto y termine por no lograr los objetivos planteados.
En consecuencia, la gestión ambiental debe alcanzar metas de aprovechamiento y manejo de los recursos naturales, con el fin de preservarlos, restaurarlos, conservarlos o protegerlos, lo cual debe estar mediado por la participación equitativa y democrática de los diferentes actores sociales. Una herramienta que bien utilizada permitirá al ingeniero encargado hacer bien su trabajo.




























